Me sorprendió mucho ver como Lima no se encuentra lista para un desastre. Al intentar regresar del trabajo a mi casa, pude ver como la reacción de toda la gente es salir a sus carros, al punto que el trafico se vuelve imposible. En caso de desastre no habrÃa forma rápida de escapar, mas que la velocidad a la que puedas correr.
De igual manera, se volvió imposible comunicarse por teléfono. El Internet sobrevivió, pero lamenteblemente Lima aún no es una sociedad online como para aprovechar la robustez de este medio de comunicación. Perdimos agua, luz y teléfono.
Yo lo recibà en el trabajo, el piso 13 de un edificio en San Isidro. Me preocuopé cuando và que se me hacÃa dificil mantener el equilibrio al caminar, ya estabamos terminando de evacuar en ese momento. Las fotos de arriba son resultados que pude ver que ocurrieron en mi edificio como consecuencia del fuerte temblor.


